viernes, 1 de julio de 2016

EL DOCTOR CRISTÓBAL JIMÉNEZ ENCINA, HIJO PREDILECTO DE MONDA

Hace muchas décadas que desde su inmóvil y augusta mirada de bronce nos observa un notable personaje de bigotitos retorcidos y aspecto decimonónico que en el pasado tuvo una gran importancia en Monda y que por ello siempre recibió el cariño y el agradecimiento de todos los vecinos.



Busto y foto del Doctor Jiménez Encina


Se trata del Doctor Cristóbal Jiménez Encina. Su obra y tribulaciones son de sobras conocidas, pues ya sea en el libro Monda en el Recuerdo como en la extensa y documentadísima entrada que tiene dedicada en la Wikipedia, se dispensa una nutrida información sobre este emérito doctor.

En el año 1922 fue declarado hijo predilecto de Monda por dispensar asistencia médica a los mondeños de forma gratuita cada vez que venía de la capital, donde dirigía una importante clínica y asistía a importantes personajes del Madrid de la época, incluso al monarca Alfonso XIII. Fue un excelente médico pero también un gran investigador y un prolífico autor que escribió numerosas poesías, algunas e ellas dedicada a Monda, como ésta:

Entre olivos y almendros, el Calvario
como en la Tierra Santa. Un monolito
labrado; airosa torre de granito
con tres cruces ¡Soberbio relicario!
Paso junto al crucero centenario;
me santiguo al pasar guardando el rito,
y al trasponer el venerable hito
veo ya de mi iglesia el campanario.
¡Y entré en mi pueblo! de paternos lares,
que encierra para mí “santos lugares”;
que si no en el presente, en el pasado,
de Historia y Tradición guarda un tesoro,
y hoy vive ni envidioso ni envidiado,
soñando al pie de su castillo moro.

La antigua calle Santiago (que recibía su nombre por su proximidad a la iglesia de Santiago) mudó su nombre en su honor y a partir de entonces se llamaría calle Doctor Jiménez Encina. En el homenaje que se le hizo también se descubrió una placa y se instaló el busto de bronce del que hablamos, que fue realizado por el conocido escultor natural de Requena (Valencia) Manuel Garci-González hacia 1922 y fundido en el afamado taller de fundición madrileño de MIR Y FERRERO FUNDIDORES-MADRID, donde también fundieron sus obras otros famosos artistas como Mariano Benlliure.



Firma del autor del busto



Firma del taller de fundición


La placa que se descubrió en su honor se encuentra en la que fue su vivienda natal, el conocido como Cuartel, un bello edificio del siglo XVIII hoy en estado casi ruinoso. Como casa de familia acomodada que fue cuenta con unos hermosos balcones de forja y con decoración pictórica en su fachada principal, donde puede apreciarse mal que bien el busto de una persona ceñido por un óvalo ¿Acaso el retrato alguno de sus antepasados? No lo sabemos… 



La vivienda natal de Jiménez Encina


En esta misma fachada se colocó la placa honorífica referida, conformada por una serie de baldosines cerámicos procedentes del afamado taller de Ruiz de Luna en Talaverade la Reina. A pesar del estado del edificio, la placa se encuentra en un buen estado pero lejos de la vista porque la tapa la copa de un naranjo y con cableado de suministro eléctrico gravitando por encima de  ella. En los laterales tiene dibujadas dos pilastras acanaladas y rematadas por capiteles corintios ciñen el texto laudatorio. En la parte superior central encontramos la efigie del emérito doctor en una orla rodeada de decoración vegetal y en la inferior, una imagen femenina sedente que parece que está escribiendo sobre una hoja posiblemente una alegoría del conocimiento, de la sabiduría o del trabajo, escoltada por unos grifos (animales mitológicos) y por decoración vegetal. En el texto puede leerse en letras azules sobre fondo blanco:

En esta casa nació el 4 de marzo de 1866, el ilustre Dr. D. Cristóbal Jiménez Encina, hombre sabio y modelo de bondad para sus paisanos. El Ayuntamiento, fiel intérprete de los designios del pueblo, acordó nombrarlo Hijo Predilecto de esta Villa y dedicarle este homenaje en purba de gratitud y cariño.


Placa laudatoria en la casa natal de Jiménez Encina


Abajo a la derecha, en letras mucho más pequeñas, vemos la firma de autor y el taller de procedencia J. Ruiz de Luna – Talavera . 41





Detalles de la placa



No es la única obra de Ruiz de Luna que existe en Monda, en este blog ya hemos hablado de la imagen de Santiago Matamoros que preside la entrada de la iglesia de Monda y que salió de ese mismo taller.

Muchos años después uno de sus descendientes, el compositor Cristóbal Halffter, visitó el pueblo de su ancestro y recibió la atención de las autoridades municipales y de los vecinos. Numerosos descendientes de Cristóbal Jiménez Encina se dedicaron a las artes por lo que entre ellos hay numerosos escritores y músicos.



Cristóbal Halffter Jiménez-Encina recibido por el Alcalde Francisco Sánchez Agüera


El busto que hoy se encuentra en la plaza de Andalucía primitivamente se situaba en la plaza de la Constitución en el lugar que hoy ocupa un escudo del pueblo. Fue trasladado al centro de la plaza Andalucía hace muchos años, durante unas reformas y de allí, tras la reciente remodelación de ésta, fue colocado en su ubicación actual, de cara a calle Doctor Jiménez Encina, sustituyéndose su peana de ladrillo por una de mármol negro. En la placa incrustada en su frontal se puede leer:


AL ILMO. DR.
JIMÉNEZ ENCINA
HIJO PREDILECTO DE MONDA
SU PUEBLO AGRADECIDO



Placa bajo el busto de Jiménez Encina


Desde su situación privilegiada puede observar el paso de las procesiones, de los chiquillos que suben y bajan del colegio, de las mujeres que hacen la compra… Pero por su ubicación al alcance de todos también ha sido víctima de multitud de travesuras y chiquilladas. Y lo seguirá siendo…

Pero no voy a profundizar en su figura, que parece contener algunos claroscuros, y prefiero enlazar su entrada en la Wikipedia, muchísimo más completa de lo que un servidor podría hacer:




Primer plano del busto de Jiménez Encina








Diego Javier Sánchez Guerra.






1 comentario:

  1. Erudito y extraordinario científico que trató a mi abuelo Emilio de León y Primo de Rivera.

    ResponderEliminar